Ascensor a la cima
La que hay que reservar. Coge el último turno antes del atardecer y baja ya de noche.
Torre Eiffel — ¿Merece la pena?
En París hay dos entradas que de verdad se agotan y otras cuatro por las que la gente se agobia sin motivo. Aquí tienes cuál es cuál, con cuánta antelación reservar cada una y qué puedes dejar para la misma mañana.
La cima de la Torre Eiffel y las Catacumbas son las verdaderas limitaciones. Las dos tienen aforo cerrado, las dos liberan turnos según un calendario y las dos vuelan en cuestión de horas en verano. El Louvre exige un horario, pero casi siempre queda alguno libre. Todo lo demás en esta ciudad premia decidir tarde: los barcos salen cada veinte minutos, el Orsay te deja entrar el mismo día, y las mejores horas de París no cuestan nada.
Reserva ya Los turnos del atardecer desaparecen. Resérvalo con unos dos meses de margen.
Reserva ya 200 personas a la vez. Resérvalo en cuanto se abran los turnos.
Con antelación Horario obligatorio. Rara vez se agota.
Con antelación Horario obligatorio para el palacio. Nunca vayas en martes.
Vale la pena Resérvalo con un par de días de margen. Casi nunca da problemas.
Puede esperar Sin urgencia. Preséntate y coge el próximo barco.
NO LE DES MÁS VUELTAS
No te mostramos 47 opciones. Te ayudamos a elegir entre las tres que realmente importan.
La que hay que reservar. Coge el último turno antes del atardecer y baja ya de noche.
Torre Eiffel — ¿Merece la pena?Cupo de revendedor con horario fijo. Cuesta más que la oficial y suele seguir disponible.
Catacumbas de París — ¿Merece la pena?Dos horas, una docena de obras y alguien que se encarga de la orientación. La primera visita sensata.
Museo del Louvre — ¿Merece la pena?Las Catacumbas, y después la cima de la Torre Eiffel. Las Catacumbas dejan bajar a 200 personas a la vez, y la web oficial libera una semana de turnos por adelantado que desaparecen la misma mañana. La torre abre reservas unos 60 días antes, y los turnos del ascensor al atardecer se agotan en los primeros días.
El Louvre, sí: la entrada es por horario y no puedes presentarte sin más. El Orsay, la Orangerie y la mayoría del resto, no. Con tres días tienes de sobra, y el mismo día suele funcionar fuera de agosto.
Solo si vas a hacer tres o más museos de pago en dos días, y entendiendo que no sustituye la reserva del Louvre. Es una forma de pago, no un salvoconducto para saltarte la cola. En la mayoría de viajes de cuatro días las cuentas salen prácticamente igual, lo cual no es motivo suficiente para reorganizar el itinerario por él.